No hay nada como una despensa organizada. No todos contamos con una pero, si tenemos la posibilidad, es una fantástica oportunidad para mantener a raya todos esos pequeños electrodomésticos, mantener ordenada la comida e incluso los productos de limpieza.

Si no disponemos de un cuartito cerca de la cocina, siempre podremos habilitar algún armario dentro de la cocina o incluso en el pasillo, separando por baldas los diferentes tipos de productos y organizándolos en función de nuestras necesidades diarias (qué es lo que más consumimos, etc.) y por fechas de caducidad.